Carlos Relvas es una de las figuras centrales de la historia de la fotografía portuguesa, cuya obra ha sido reconocida y galardonada internacionalmente. Considerándose orgullosamente, un ?amateur?, fue, no obstante, un amateur visionario. Nos encontramos frente a un experimentalista, un investigador, obsesionado con la perfección técnica y con un apurado sentido estético.

 

Clasificarlo como fotógrafo, dentro de cualquier escuela artística, no es una tarea fácil. Los temas variados, la utilización del gran formato, el modo de ejecución y los tipos de impresión, los asuntos escogidos y la aplicación de la iluminación, hacen que sea considerado un mero creador que se aventuró por multitud de caminos.

 

Fue sin duda un gran retratista, fotografiando en su estudio a toda la sociedad portuguesa, desde campesinos y mendigos, a la aristocracia. Pero también captó con su cámara, monumentos y paisajes de manera admirable. Por otro lado, no hay que olvidar su aprecio por los animales, fotografiando fundamentalmente, corridas de toros.

 

Relvas comenzó a interesarse por la fotografía a principios de los años 60 del siglo XIX. Fascinado por este nuevo arte, adquiere libros y revistas especializadas, manteniéndose informado y actualizado. Compra también sus primeras cámaras fotográficas e instala un pequeño estudio fotográfico en el jardín de su casa.

 

Mientras tanto, viaja por el centro del país, fotografiando varios de los principales monumentos portugueses. Envía sus fotografías a los más importantes fotógrafos franceses y es admitido en 1869 como miembro de la prestigiosa Sociedad Francesa de Fotografía. El éxito alcanzado le anima a planear un nuevo y ambicioso proyecto: una casa-estudio destinada específicamente al desarrollo del arte fotográfico, que concluirá en 1876.

 

Relvas se dedicó a diversas actividades a lo largo de su vida, pero la fotografía permanecerá siempre como su gran pasión. Inventa un aparato para facilitar el enfoque, aplica la fotografía estereoscópica, e introduce y divulga en Portugal, el método de la fototipia.

 

Galardonado en varios certámenes, como en las exposiciones Universales de Viena y París, colabora también en la realización de exposiciones, en la organización de clubes dedicados a la fotografía y en la edición de publicaciones periódicas, como la revista ?A Arte Fotográfica?, editada en Oporto y considerada la más importante.

 

En una fase más avanzada de su carrera, adoptará las nuevas posibilidades de la fotografía, como la utilización de cámara con lentes rápidas. Empieza entonces a hacer fotografías que captan el conjunto de una escena social, con personas, movimiento, acción. Fotografía lugares en plena actividad, como un reportero, convirtiéndose al final de su vida en un fotógrafo moderno.